Familia desestructurada

Familia desestructurada: significado y consecuencias de la desestructuración familiar

Una familia desestructurada es aquella familia que sufre de diversos conflictos internos, que impiden su convivencia sana, como rivalidades, violencia doméstica, enfermedades, apatía, entre otras.

Básicamente, experimentan múltiples influencias negativas que terminan afectando necesidades básicas.

Características de familias desestructuradas

Estas son algunas de las características negativas que pueden identificar a dichas familias, causando un ambiente de tensión:

Violencia: es la característica más evidente de una familia desestructurada. Tiene un gran impacto negativo en los niños, y crecen siendo violentos. Frecuentemente, los niños que han sufrido de violencia se convierten en bullies.

Poca comunicación: La falta de comunicación o por defecto, la ausencia de comunicación causa malentendidos, diferencias entre sus miembros o desconfianza.

Sobre-posesión: algunos padres son excesivamente posesivos con sus hijos. No dejan que sus hijos estén con nadie más aparte de ellos, o siquiera que hablen. Esta posesividad puede afectar la vida social del niño.

Perfeccionismo: si los padres tienen expectativas muy altas o irreales de sus hijos, pondrán demasiada presión en sus hijos para que todo lo que hagan sea de forma perfecto, sin margen a errores.

Exceso de control: los padres que son muy controladores y toman decisiones por sus hijos, incluso cuando no es necesario. Sus hijos de padres controladores a menudo sienten resentimiento, usados e inútiles, sentimientos que experimentaron durante toda su vida y los afectará en su adultez a la hora de tomar decisiones.

Miedo y angustia: siempre hay miedo debido a lo impredecibles que pueden ser las circunstancias. Los niños viven en un constante miedo de lo que puedan ser las próximas acciones de los miembros de la familia.

Abuso: el abuso, tanto físico como emocional, es una característica muy común de una familia desestructurada. Normalmente, viene de parte de los padres hacia el niño, o puede ser de solo uno de sus padres. Los niños se vuelven inseguros, no se sienten a salvo y se acostumbran a que la violencia forme parte de sus vidas.

Causas para que una familia sea desestructurada

Adicciones: cuando uno de los integrantes de la familia sufre de alguna adicción a drogas, alcohol o a las apuestas, pierden el foco de lo que deberían ser sus responsabilidades, incluyendo sus responsabilidades con su familia. A las personas con adicciones no les importan sus relaciones familiares ni el amor que le deben a sus hijos, parecen estar ensimismados.

Autoridad: cuando una persona toma el rol de la autoridad sin lugar a segundas opiniones puede crear un ambiente tenso, en el que esa persona es controladora y los demás no pueden dar sus opiniones, lo que puede causar desagrado entre miembros.

Situación financiera: aunque cueste aceptarlo, el dinero es uno de los factores que afectan a la felicidad de una familia. En casos en los que los padres están desempleados o no tienen el dinero suficiente para satisfacer las necesidades familiares lleva a dificultades y vuelve a la familia en desestructurada.

Comportamiento violento: la violencia por parte de un miembro puede destruir la fortaleza de la familia, ya que los demás viven con miedo de agresiones y se distancian entre sí.

Consecuencias de vivir en una familia desestructurada

Los miembros de estas familias no suelen darse cuenta del problema o simplemente lo niegan, sin darse cuenta de los efectos que pueden marcar su vida.

 Los niños que fueron criados así no tuvieron las libertades que tiene un niño de una familia sana, de ellos se espera que maduren rápido y no pueden quemar sus etapas respectivas.

Las personas que crecen en familias desestructuradas suelen quedar con traumas psicológicos con los cuales lidian durante el resto de su vida. Pueden sufrir serias condiciones mentales, como depresión, ansiedad, y pensamientos suicidas. Volverse adictos al alcohol, drogas o a fumar.

Debido a los traumas que sufren, posteriormente tendrán problemas para formar relaciones sanas, ya sea por timidez o miedo de como puedan ser tratados. Suelen tener problemas de ira e aislarse de los demás, incluso de quienes tienen la intención de ayudarlos, sin darse la oportunidad de recibir cariño a causa del miedo.

Tienen comportamiento y pensamientos autodestructivos, sin autoestima en sí mismos, creyéndose incapaces de salir adelante

Cómo superarlo

Para poder superar esos traumas pasados, se debe empezar curando heridas viejas internas. Lo mejor es hablar con un terapeuta, quien permitirá a la persona expresar sus sentimientos de forma libre con la finalidad de poder llegar juntos a una solución. Se debe estar consciente de lo que le hizo falta en su niñez, para no repetir esos errores, por ejemplo se deben practicar hábitos de buena comunicación y empatía. Aprender a sentirse seguro en su propio cuerpo y a tomar sus propias decisiones.

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